España
Director: Alex de la Iglesia
Reparto: Sancho Gracia, Carmen Maura, Ángel de Andrés López, Eusebio Poncela, Luis Castro, Enrique Martínez, Luciano Federico, Ramón Barea, Manuel Tafallé, Terele Pávez, Gracia Olayo, Cesareo Estánez, Eduardo Gómez, Eduardo Antuña, Berta Ojea, Ane Gabaráin, Yoima Valdés, Alfonso Torregrosa, Juan Viadas, Juanjo Legamiz
Guión: Jorge Guerricaechevarría y Álex de la Iglesia
Fotografía: Flavio Martínez Labiano
Música: Roque Baños
Almería, desierto de Tabernas, año 2002. Texas Hollywood es un polvoriento poblado del Oeste donde hace ya décadas que no se ruedan películas. Allí malvive JULIÁN (Sancho Gracia), un veterano especialista de cine que está de vuelta de todo. A su lado trabajan otros marginados y nostálgicos sin remedio: CHEYENE (Ángel de Andrés), el pistolero cobarde; MANUEL (Manuel Tallafé), el doble temerario; ARRASTRAO (Enrique Martínez), el jinete sin suerte; AHORCADO (Eduardo Gómez), el colgado triste; ENTERRADOR (Luciano Federico), el italiano gafado; DON MARIANO (Ramón Barea), el dueño del poblado... y media docena de gitanos disfrazados de indios. Todos ellos se ganan el sustento recreando patéticas escenas de acción para los escasos turistas guiris que visitan la zona.
De la noche a la mañana, las existencias de estos pobres diablos dan un vuelco de ciento ochenta grados con la aparición de CARLOS (Luis Castro), un niño que asegura ser nieto de Julián. Mientras la abuela del crío, ROCÍO (Terele Pávez), se desespera en su nuevo chalet de dos plantas, su madre, LAURA (Carmen Maura), una ejecutiva agresiva, decide enfrentarse de una vez por todas a los fantasmas del pasado. Para ello cuenta con el apoyo incondicional -e interesado- de su socio SCOTT (Eusebio Poncela), un tiburón de las finanzas. A partir de este punto sin retorno, las heridas mal cicatrizadas se combinan con la especulación inmobiliaria en una tormenta tragicómica de imprevisibles consecuencias. ¿Serán suficientes 800 BALAS para defender una forma de vida basada en la más pura de las fantasías cinematográficas?
800 balas no es técnicamente un spaghetti western, pero es sin duda uno de los mejores homenajes rodados en estos últimos años, tanto a los westerns mediterráneos, como en especial a los especialistas que rodaron aquellas escenas, y que muchas veces ni aparecían en los créditos.
Rodada por uno de los mejores directores españoles vivos, 800 balas se nos presenta con la habitual ironía y el humor de Alex de la Iglesia, aunque realmente, es una historia triste sobre unos perdedores, que pese a todo, siguen soñando con un mundo que hace años que desapareció.
Sancho Gracia le pone el rostro a Julián, un especialista de los tiempos de los spaghetti western, pero que ahora malvive en el poblado de Tabernas, junto a un reducido grupo de actores. Es remarcable que el propio Sancho Gracia rodó muchísimos westerns en Almería, aunque tuvo mucha más suerte que el personaje al que interpreta, y pudo seguir trabajando en el cine y llegar a ser una estrella. Pero en esta ocasión, vemos otro camino que quizás podría haber tomado su vida, reflejada en Julián. Junto a él, un elenco de actores dan vida a ese peculiar grupo de pistoleros, enterradores, ahorcados, indios y prostitutas, una banda que pese a su mala suerte, caen simpáticos, ya que realmente todos nos vemos representados un poco con estos soñadores. Especial mención también para Carmen Maura, que tiene un "Duelo" con Julian cargado de sentimientos y emoción, y el gran Ángel de Andres Lopez. Y es que, al igual que el grupo de personajes, es este un genero con cierto olor a derrota, más que otra cosa por la poca memoria de este país, pero no por ello deja de tener su encanto y su misterio, un mundo de sueños imposibles.
Más allá de los sentimientos que encierra 800 balas, no por ello se descuida su parte artística. Al igual que ya hizo en su "Acción Mutante", el director nos presenta un grupo muy carismático, que se queda en la memoria del espectador durante mucho tiempo. Mención especial al enterrador, ese italiano que vino a Almería en los ochenta a rodar un spaghetti western, pero unas lluvias torrenciales mandó al infierno el rodaje, e hizo que el italiano no pudiera salir más de Almería.
Seguramente, el director hubiera querido rodar un verdadero western, pero sabedor de lo difícil de que ese proyecto pudiera haber salido adelante, optó por el camino del medio, y rodó una historia del cine dentro del cine, que logra su objetivo de divertir tanto al espectador normal como al amante de las "pelis del oeste".
Personalmente, es una de mis cintas favoritas, que ya he visto hasta la saciedad, y que espero ver unas veinte veces más. Lo menos.
Gracias Alex.



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